14/7/08

Frenando

Voy frenando poco a poco. Acabo por fin de corregir los exámenes. Un maratón para no repetir. Es la última vez que les dejo papel ilimitado y más de cuatro horas para escribir. Termino también un texto para un reader sobre estética migratoria que me viene atormentando ya casi un año. Al final, después de haberlo pospuesto durante meses, lo envío casi sin modificaciones. Estas son las cosas que más odio. Después de lo que he leído, tendría que modificar casi por entero el texto y comenzar de nuevo. Pero no me encuentro con fuerzas. Así que simplemente le doy un lavado de cara y prometo que la próxima vez afrontaré la escritura de un modo diferente.

Es extraño, a veces uno tiene la impresión de que todo lo que escribe no es más que pura contingencia. Uno acaba las cosas porque las circunstancias lo imponen, pero seguiría escribiendo por siempre jamás. Siempre hay miles de cosas que se quedan en el tintero. 
Por eso quizá sea mejor asumir el fragmento y trabajar sin la presión de la perfección. Hacer algo siempre será mejor que no hacer nada. 

1 comentario:

Antonio Rentero dijo...

A quien se le ocurre dejarle a un puñado de postadolescentes semi leídos cuatro horas y papel ilimitado para plasmar interioridades protoculturales... te lo tienes bien merecido.

Insisto en que el año que viene les pongas examenes tipo test y que corrija la máquina.

Sobre el trabajo y donde/como parar... decía George Lucas (toma referente cultural) que "las películas no se terminan, se te escapan de las manos". Sus proyectos no tenían un final, sino una fecha de entrega impuesta por la productora, y ese día la "criatura" se entregaba como estuviera.

De ahí su afición a las Ediciones Especiales, la inclusión de nuevos efectos digitales, las precuelas...

Toma nota... el trabajo es un castigo divino, "ganarás el pan con el sudor de tu frente"... y mira que tú tienes frente... descansa.

Un fuerte abrazo.