9/6/08

Mesianismo

Llevo unos días enfrascado en la relectura de varios libros de Giorgio Agamben. El próximo miércoles tengo una mesa redonda en Barcelona (Fundación Suñol) en la que la obra del filósofo italiano constituye un pilar central. Aunque en un principio confieso que apenas me había interesado su pensamiento (salvo El hombre sin contenido, su primera obra importante), lo cierto es que esta relectura me ha hecho ver su obra desde otro prisma, y sobre todo me ha hecho pensar bastante en la posibilidad y la necesidad de una potencia de la potencia, de una inacción impolítica como resistencia al Estado soberano. En un momento como el presente, en el que estoy cansado de todo, pensar el "poder no no-ser" como una salida quizá sea demasiado atractivo para mí. Y ese puede ser el problema de la postura de Agamben, que su receta es la que todos esperamos oír: el advenimiento de un tiempo mejor. Un tiempo que, sin embargo, nunca podrá venir del todo, pero que, en su ir llegando, en su por venir, constituye ya la herramienta de la salvación. De todos modos, lo que más me llama la atención del pensamiento de Agamben es la idea del "singular cualsea", la irreductibiliad e irrepresentabilidad del sujeto "cualquiera" ante el Estado, su intento de escape de la normalización. En La comunidad que viene, Agamben habla de la necesidad de ser tal cual uno es, ser-así. Y no puedo evitar pensar que lo que está en el fondo de todo es el estribillo de la cébre canción de Alaska: "yo soy así, así seguiré, nunca cambiaré".

1 comentario:

Antonio Rentero dijo...

O del "My way" de Sinatra...

Quiza la musica, como bien sabes, sea la forma mas sencilla de acceder al cofre cerrado de nuestra alma, y asi revelarnos las verdades luminosas del exterior de la lugubre cueva platonica a la que nos aferramos.

Quiza esas interesantes ideas de ese italiano revolucionario sean una vuelta de tuerca a ver en la luz al final del tunel no el faro de la locomotora que viene hacia nosotros con intenciones aviesas sino la salida autentica a una "desaceleracion" vital como la que vive hoy el hombre occidental.