9/6/08

Fútbol Mana

Aparto un momento a Agamben para ver el Holanda-Italia del grupo de la muerte. Un partido de verdad, que hace que por momentos me reconcilie con el mundo. Sin duda, el fútbol tiene efectos chamánicos. Trabaja con eso que Marcel Mauss, en su trabajo sobre la construcción social de la magia, denominó el "mana", esa energía primordial que confiere sentido a la vida, la sustancia irreconocible e irrepresentable que enlaza las esferas de lo humano y lo trascendente. El fútbol de verdad, el bueno, logra enlazarnos con esa sustancia vital trascendente. O al menos produce esa ilusión.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Para MANA de verdad el que se vive en San Mamés:
ATHLEEEEEE......TIC!!! ieeeuuppp!!!

Antonio Rentero dijo...

Te tendre que dar la razon, pq si a mi q no me gusta el futbol y que no veo esas cosas en la tele como no sea la final de un Mundial o la habitual eliminacion en cuartos de España... me apasiona JUGAR los sabados al futbol (aunque en los ultimos tiempos me prodigue poco debido a mis habituales ausencias de Murcia en fin de semana...).

Algo tendra el futbol cuando lo bendicen... el agua, el agua, queria decir.