Esto no es una lista de lo mejor del año. Porque para hacerla tendría que haberlo leído todo. Y soy consciente de mis límites y gustos como lector. A pesar de leer muchísimo (soy un vicioso del asunto), no me llega para dar cuenta de muchísimas cosas. No me he puesto a contar, pero creo que la cosa sobrepasa los cien libros. A un ritmo de dos o tres por semana salen entre 120 y 140. No llevo un registro. De todos modos, aunque lo llevara, este texto lo escribiría de memoria. Sobre todo porque me gusta pensar, al acabar el año, en los libros que más poso me han dejado, los que he seguido habitando un tiempo después de su lectura. Si me pidieran uno solo, por encima de todos los demás, creo que tendría que quedarme con Madre de corazón atómico , de Agustín Fernández Mallo (Seix Barral). Es el libro perfecto. El que más me ha marcado de todos los que ha escrito. Hasta el momento, mi preferido de su bibliografía era Limbo (Alfaguara) —tengo clavada en la memoria la histor...
No siempre las cosas tienen un sentido.
ResponderEliminarEstamos tan tecnificados que medimos los sentimientos hasta por meses, ¿que se sabe el tiempo? Tres días antes del 7 de Mayo soñé, en ese sueño mañanero donde sigues en la cama bañado por la luz y con los dos oídos taponados escuchando alguna radio de las que siempre dicen lo mismo, estaba en la Huerta y entraba en la Cocina-Comedor, ella estaba allí, sentada como siempre mirando a la ventana, soñando me dije que era una visión, ella había muerto y yo, que no creo en milagros por unos segundos creí, me acercaba contento de haber estado toda mi vida equivocado, ¡algo existía¡ volvió su cara hacia mi con su sonrisa inolvidable, comencé acercarme y al igual que pasa con algunos programas de ordenadorcuando borras, cuanto más me acercaba más se descomponía en pequeños “pixeles” desapareciendo poco a poco.
ResponderEliminarEste anciano se despertó con una crisis de ansiedad gimiendo, no es decente que a mi edad me pasen estas cosas.
Si, querido amigo, hay algo que nunca vuelve a ser igual.
ResponderEliminarUn abrazo muy fuerte
Antonio, Miguel Ángel, todos tenemos en nuestra vida presente el recuerdo de muchas cosas sin sentido... Yo podría contar unas cuantas, de bastante mal recuerdo para mí, convivo con ellas, no olvidas.
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