24/7/07

Más madera

Como si se tratase del retorno de lo reprimido, las estéticas migratorias vuelven a erigirse centro de mis preocupaciones intelectuales. He aparcado la literatura basura por unos días para acabar la segunda parte del trabajo que comencé a principios de año. El problema es que en verano las neuronas están saturadas y doy lo justo. Además, creo que mi dedicación basuresca a la literatura de estos últimos meses me ha dejado seriamente perjudicado. Después de leer al hijo de Stephen King, me cuesta 'horrores' ponerme con las cosas serias. Es un proceso lento, pero poco a poco parece que la cosa va arreglándose y volviendo a la normalidad. De momento, estoy disfrutando como un niño con un libro no demasiado conocido de Michel de Certeau, Historia y psicoanálisis. Con una prosa envidiable, de Certeau va poniendo como nadie las cosas en su sitio. Creo que he aprendido más sobre Freud y el psicoanálisis en las breves páginas de este libro que en toda la literatura parapsicoanalítica, alguna a la altura del mismísimo hijo de Stephen King.

En fin, que el best seller y la literatura de salón debe esperar hasta el fin de lo migratorio. En dos semanas, tengo que pergeñar más de cincuenta páginas de nuevo cuño. No sé cómo lo haré. Siempre me pasa igual. El inicio del verano no pinta demasiado relejado.

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1 comentario:

juanitagonzalezdios dijo...

Me he tomado cierto interés en las Estéticas Migratorias, para enterarme no he tenido que irme lejos, solamente con pulsar las negras teclas de mi “ordenata” me he empachado de tanto leer lo que se ha hecho en Murcia y en especial en el CENDEAC.
Siendo pragmática entenderás que no estoy de acuerdo con esa forma de los intelectuales de coger el toro por los cuernos de la emigración, lo que estáis haciendo os dará brillo a algunos, algún comentario benévolo y poco resultados prácticos.
Entiendo que todo es necesario, lo que de verdad no sé si es el momento ahora o tal vez más tarde cuando las situaciones estén consolidadas.
He vivido intensamente la emigración en su doble faceta, emigrante en primer lugar y acogedor de inmigrantes más tarde, he sufrido lo indecible en las dos formas, y siempre me ha quedado un vació cuando las teorías, conferencias y multitud de actos se nos quedaban para los que organizábamos los eventos y algún que otro emigrante cogido a traspié de no se donde. Tal vez este equivocada y ha llegado el momento, si es así perdona, pero esta vieja está desfasada y tal vez equivocada.