26/6/11

Dj mahn

El viernes pasado cumplí un pequeño sueño secreto: hacer que sonaran en un pub las Variaciones Goldberg tocadas al piano por Glenn Gould. Por cosas del azar –y del destino–, acabé de improvisado Dj en una de las secciones del Musik, en la que se celebraba el fin de exámenes, un San Juan e incluso el eco de un cumpleaños (el mío). No tenía a mano otra cosa que el iPhone y mi lista de reproducción del Spotify. Pero enganché el equipo del bar a la entrada de auriculares del teléfono y, casi por arte de magia, aquello comenzó a sonar como si saliera de la mismísima Razzmatazz. El único problema era que no había posibilidad de hacer transiciones entre tema y tema, así que los cambios debían ser bruscos y calculados, pulsando la siguiente canción justo en el momento oportuno para mantener el ritmo.

Confieso que la experiencia me gustó. La experiencia de conducir a la gente (aunque ya quedaba mucha menos cuando comencé) a través de la música se parece mucho a la de dar clase, aunque el ritmo en este caso es compartido y es absolutamente interactivo, observando el "ambiente" de la sala para cambiar o seguir por los caminos establecidos. Creo que hay en el pinchadiscos toda una teoría que explorar y una sabiduría en la que algún día me gustaría adentrarme.

En cualquier caso, el viernes se hizo lo que se pudo considerando el material que llevaba encima, pero la cosa creo que quedó más que aceptable. Eso sí, los saltos eran arriesgados, con pasos desde los Two Door Cinema Club a los Daft Punt que casi fueron saltos mortales. Pero sin duda, el momento de la noche (para mí, por supuesto; supongo que para el resto sería todo un dislate), fue el cierre de sesión. Sin solución de continuidad, a las cinco de la mañana, sonaron: "Love will tear us apart", de Joy Division, "There is a light that never goes out", de los Smiths, y, el plato fuerte, el aria de las "Variaciones Goldberg", de Juan Sebastián Bach, en la versión de Glenn Gould. Rozando ya casi el paroxismo, pinché la grabación de 1955 y la más romántica y célebre, la de 1981.

Era algo con lo que secreta y perversamente siempre había soñado, escuchar el piano de Gould en medio de una fiesta en un pub de madrugada. A partir de ahora, cada vez que me adentre por los pasillos de ese bar, saturados de rock y otras cosas, pensaré que allí sonó una vez Bach. Y que eso abrió una posibilidad. Si sucedió una vez, no se trata de algo imposible. Así que, en adelante, siempre albergaré esa esperanza. Y quizá, si no Bach, lo mismo Sibelius, Mahler o incluso Arvo Pärt hacen su aparición como un fantasma en la medianoche.

21/6/11

Cuaderno duelo en Madrid

Queridos amigos de este no(ha)lugar:

Para todos los que estéis por Madrid este miércoles 22 y no tengáis otra cosa mejor que hacer, a las 20 horas presentaremos Cuaderno [...] duelo en la librería Tipos Infames (San Joaquín, 3).

En la presentación me acompañarán Fernando Castro Flórez, María Virginia Jaua y Javier Moreno. Será un placer encontrarnos allí entre libros y vinos.

19/6/11

Columna SalonKritik: Visualizar la revolución

A estas alturas de la película, no voy a descubrir a nadie la potencia política del movimiento 15M y todo lo que de éste se deriva. En la historia de la democracia española, es quizá el único movimiento que ha sido capaz de hablar de tú a tú a los aparatos institucionales del Estado sin la necesidad de formalizarse o constituirse a través de los canales establecidos para ello (partidos políticos, sindicatos, asociaciones…). Sin forma clara y sin líderes reconocibles, a través de la red y de un sistema de organización horizontal, el movimiento cuestiona y hace repensar el modo en el que se construye la democracia. Y, por supuesto, propone vías de salida a un sistema perverso y absolutamente alejado de la participación ciudadana.

En estos días se ha reflexionado mucho acerca de las reivindicaciones concretas, de las propuestas y de los modos de acción política del 15M. Así que no voy a entrar en ello. Me faltan herramientas de análisis y, sobre todo, son numerosos los intelectuales competentes que se que se han adentrado en estas cuestiones con bastante mayor diligencia de lo que yo podría hacer aquí a destiempo.

Como ciudadano, claro está, tengo mi visión del asunto. Y me fascina el despertar de la conciencia política que está teniendo lugar en gran parte de la ciudadanía, que parece haber comenzado a salir de un letargo que parecía infinito. Pero ahora me gustaría reflexionar sobre lo que el movimiento supone para el ámbito de la cultura visual –entendiendo, por supuesto, que la focalización en la visualidad del movimiento está siempre vinculada con su potencia política.

El modo en el que el movimiento ha visualizado y creado una “imagen social” para una situación de desigualdad en el “reparto de lo sensible”, articulando una serie de demandas comunes clave lo convierte en un caso de análisis paradigmático y ejemplar para los estudios de cultura visual, sobre todo si estos se entienden según la clásica definición de W.J.T. Mitchell, de acuerdo con la cual los estudios visuales no sólo se encargan de la construcción social de lo visual sino también de la construcción visual de lo social. En este sentido, las acampadas, las protestas, las pancartas, las imágenes, los modos de organización y articulación del movimiento… son la forma visible –forma amorfa– de ideas, situaciones y relaciones de poder que emplazan concepciones del mundo, deseos, sueños, miedos, modelos, identificaciones, proyecciones… es decir, lo que habitualmente hemos venido llamando ideología.

[Seguir leyendo el artículo en Salonkritik]

18/6/11

Twitterias

A veces, uno no deja de decir tonterías en Twitter y le da por apuntarse a los trending topics. El de #filosofosmusicales de la otra noche me picó especialmente. Aquí os dejo alguno de ellos (entre los que se han colado también algún linguista, artista y escritor).

Pensadores:
Franz Ferdinand de Saussure
Serafín Zubiri
Andy & Lukács
Joy Davidson
Sidonie de Beauvoir
Los Marxrañones
Neil Jung
Romano Prodigy
Foucault Play
Los Jungitos
Jean-Luc Nancy Rubias

Escritores:
Bob Dylan Thomas
Stephen Keane
Ferdinand Céline Dion
Proust Springsteen
Joyce Division

Artistas:
Juan Manuel Seurat
Rafaella Carracci
Lady Gargallo
Michael Jackson Pollock
Robert Morrissey

12/6/11

Correspondencias

Estos días, la editorial Eterna Cadencia ha publicado la correspondencia inédita entre Walter Benjamin y Gretel Karplus (que luego se convertiría Gretel Adorno, mujer del célebre filósofo alemán) durante los años treinta del siglo XX. Una oportunidad increíble para acercarse a la biografía y los detalles íntimos de una de amistades intelectuales más interesantes yproductivas de la primera mitad del siglo. Como sucede después de la lectura de cualquier correspondencia del pasado, tras observar la brillantez, minuciosidad y esmero de cada una de las cartas, uno toma de conciencia de que este tipo de comunicación y lo que supuso para la cultura de toda una época ya se ha perdido para siempre.


El e-mail, nuestra forma más extendida de comunicación escrita (por no hablar del sms o los comentarios en Facebook o Twitter), ya no posee el rigor y la elaboración que convertía a las cartas en pequeñas piezas literarias. Por eso a veces, tras leer este tipo de libros, como al protagonista de la última película de Woody Allen, le entra a uno nostalgia del pasado y se da cuenta de que nunca se publicará la correspondencia entre nuestros intelectuales del presente. No tendría mucho sentido publicar los “E-mails completos” entre tal y cual pensador. O quizá no haya otro medio.

Quizá en el futuro, cuando sea necesario reconstruir una amistad intelectual, se tenga que acudir a los registros de comunicación escritos que son contemporáneos. Quizá los doctorandos del futuro tengan que entrar en Facebook para reconstruir la vida y las fluctuaciones del pensamiento de la figura a la que dediquen su tesis doctoral. Quizá tengan que hacer una recopilación de los diferentes “qué estás pensando”, de los comentarios recibidos y realizados, o incluso de los “me gusta” y de los grupos a los que estaba suscrito del personaje en cuestión. Cosas más raras se han visto.

[Publicado en La Razón, 10/06/2011]

Parecidos razonables

No soy yo muy dado a establecer parecidos razonables. Pero en esta ocasión no me he podido reprimir, sobre todo porque conectan mis dos pasiones, la literatura y la música. Mi escritor favorito, Enrique Vila-Matas, en sus años mozos, y José Ángel Frutos, el cantante del grupo murciano Second, otro crack.




9/6/11

Universidad

Estos días he tenido abandonado el blog una vez más. He estado sepultado por la burrocracia de la Universidad preparando la oposición para contratado doctor, bregando entre certificados, credenciales y procedimientos administrativos varios. Al final, al menos, el esfuerzo ha merecido la pena y la cosa ha salido bien. A dos día de cumplir 34 tacos, y después de más de doce años de investigación, llega uno por fin a ser fijo en la Universidad.

La carrera académica es una carrera de fondo. Una carrera que por supuesto aún no ha terminado. Se empieza de becario; luego, ayudante; al tiempo, ayudante doctor; posteriormente, contratado doctor interino; después, contratado doctor fijo; más tarde, titular (mi próximo paso para el año que viene); y al final, con suerte (ahora con paciencia), catedrático. No me quejo, ni mucho menos. Pero este tránsito lleva aparejado un sindiós de papeles y procedimientos que no hay quien aguante. Cada plaza, cada solicitud, tiene su propio formato de currículum y su propio orden de certificados y publicaciones, de modo que, cada vez que uno opta a algo, tiene que volver a introducir todos los méritos del cv desde el principio. No valen las versiones anteriores. Y así se pasa uno varias semanas en cada ocasión. Como Sísifo llegando con la piedra a la Montaña, cuando parece que se va a culminar algo, hay que empezarlo todo de nuevo.

Mención aparte merece aquí la ANECA, que es la bestia negra de los profesores universitarios, la agencia kafkiana para la burrocratización de la academia. La ANECA hace que surja en nosotros una suerte "pulsión de certificado" que nos transforma en pedigüeños de papeles y credenciales allá por donde vamos. Certificados que acrediten todo lo que hemos hecho, desde conferencias, charlas, mesas redondas, participación en jurados, comisariados... cualquier cosa es susceptible de ser certificada. Yo el otro día imaginé incluso que, siguiendo la lógica del "cuanto más mejor", quizá sería pertinente pedir a Facebook o Twitter certificado de todo lo escrito allí. Por supuesto, el blog aún con más razón. Tendría que escribir a Blogger para que me redactasen un papel con el típico "Hago constar que el Dr. Miguel Ángel Hernández Navarro, con DNI ..., ha escrito con asiduidad y aprovechamiento en la plataforma Blogger con la siguiente dirección electrónica: http://nohalugar.blogspot.com". Supongo que debería pedir un papel por cada entrada. Y también un certificado de los comentarios y del número de visitas. Eso quizá sería lo correspondiente al índice de impacto de publicaciones, otra paranoia que no hay que perder de vista.

En fin, no aburro más al personal, que estoy de enhorabuena. Pero esto de la universidad (y ahora con Bolonia aún más) hay que vivirlo para creerlo.

5/6/11

Élite

"Después de su revolución, los europeos necesitaron una nueva élite y, habiendo abolido la religión, una nueva espiritualidad. Así que inventaron el arte. Cumplía ambos cometidos. El genio era el elegido, y los entendidos, los fieles. Los rituales tuvieron sus templos. Qué dificil nos resulta vivir desamparados y qué fácilmente confundimos el amparo con el sometimiento" (Chantal Maillard, Bélgica, Pre-Textos, Valencia, 2011)